Sexo, Género, Identidad y Orientación Sexual

 15 Julio, 2017
Publicado por Irene Bedmar

La realidad científica de la diversidad sexual es aún un concepto por asimilar socialmente. (Post en colaboración con Oh! Sensual).


Es un hecho: el sexo nos preocupa. Pero la cosa puede complicarse si, además, nos ha tocado despertar cada día con la esperanza de poder encarar, del mejor modo posible, las consecuencias de los prejuicios sociales por defender o expresar nuestra identidad u orientación sexual.

Los actuales modelos educativos, a menudo basados en estereotipos de género, no ayudan a entender los conceptos básicos de la diversidad sexual. Es necesario entender que no existe una única forma de vivir la sexualidad y que más allá de los términos explicados a continuación, podríamos considerar tantas “sexualidades” como personas.

Sexo: ¿Con qué genitales he nacido?

Condición biológica y genética por la cual nacemos con caracteres sexuales primarios masculinos, femeninos o combinados (intersexualidad). Esto incluye órganos sexuales internos y externos, cromosomas y hormonas. Nuestro sexo no determina nuestra identidad ni la orientación de nuestro deseo sexual.

Género: ¿Qué características se asocian al hombre/mujer?

Se refiere a los roles socialmente construidos, los comportamientos, actividades y atributos que una sociedad dada considera apropiados para los hombres y las mujeres. Así, el rol sexual o de género (¿cómo soy y actúo al sentirme mujer u hombre?) consiste en los rasgos de personalidad y pautas de comportamiento socialmente considerados masculinos o femeninos en un marco cultural o histórico concreto. Esta masculinidad/feminidad viene determinada por la educación y la cultura en la que nace y crece la persona.

Identidad de género: ¿Con qué género me identifico?

Sentimiento de pertenencia al género masculino o femenino (ser/sentirse hombre o mujer). Suele establecerse en los primeros años de infancia y afecta al modo en que sentimos y expresamos emocionalmente nuestro género.

Transexual:

En algunas personas no coincide el sentimiento de pertenencia a un género con los genitales que tienen. Esto puede llevarles a sentirse atrapados/as en un cuerpo extraño. La mayoría siente que ha habido un error. En consecuencia, algunos desean modificar sus características sexuales, a nivel genital y físico general. El proceso de transición o “transexualizador” se basa en la adaptación corporal mediante terapia hormonal pudiendo finalizar con operación de cambio de sexo.

Transgénero: 

Se refiere a personas que se identifican con el sexo opuesto pero no se han sometido a un cambio de sexo

Travesti:

Se trata de un comportamiento e identidad transgénero en el que la persona expresa a través de su modo de vestir un rol de género socialmente asignado al sexo opuesto (cross-dressing). No siempre implica un deseo de pertenencia al sexo opuesto, puede ser un simple modo de diversión o erotismo. La orientación sexual también puede ser tanto heterosexual u homosexual. 

Orientación sexual: ¿Quién me atrae sexual y emocionalmente?

La orientación del deseo sexual influye a la hora de escoger a la persona con la que queremos establecer vínculos sexuales y emocionales. Suele establecerse en la adolescencia, aunque no necesariamente de forma fija. Las personas pueden considerarse heterosexuales cuando se sienten  atraídas hacia personas de distinto sexo al propio. Son homosexuales en el caso de que  la atracción se de hacia personas de mi mismo sexo. O bisexuales si se produce una atracción hacia ambos sexos.

Como se puede observar, “ser hombre” o “ser mujer” va mucho más allá de la genitalidad y lo mismo ocurre con la sexualidad…