La erótica del superpoder

 28 julio, 2017
Publicado por Irene Bedmar

Más allá de héroes y villanos

Seguramente, habrás oído hablar de la llamada erótica del poder. Sin embargo, muchas personas no tienen claro el auténtico significado de este concepto ni la trascendencia de sus consecuencias en la actualidad. Os lo explico.

Entendemos por erótica del poder la intensa atracción o placer -incluso excitación en muchos casos- que, potencialmente, puede provocar en las personas el poder, en un sentido amplio.

Es decir, desde esta perspectiva, pensaríamos en el poder como la enorme influencia que pueden llegar a ejercer sobre nosotros aspectos materiales o inmateriales. Admirar a una persona por su estatus social, económico o cultural o por su aspecto físico. El dinero, la fama, ciertos bienes, grupos sociales o políticos, líderes carismáticos. El poder de una causa científica o social, de las nuevas tecnologías, de una marca, de una serie o su protagonista, etc.

Y es que el rango de estímulos sexuales potencialmente excitantes para el ser humano es mucho más amplio de lo que se suele pensar.

Históricamente, este concepto se ha manifestado especialmente dentro del ámbito político. De un modo u otro, todos conocemos casos en los que la interrelación entre amor, sexo, erotismo, seducción, poder y estatus social o político es evidente y se acaba imponiendo. Cleopatra y Marco Antonio, Eva Braun y Hitler, Marilyn Monroe y John F. Kennedy o Carlos (príncipe de Gales) y Camila Parker Bowles son muestra de ello. Sí, en algunos casos se llevó demasiado lejos.

Pero entonces, ¿la erótica del poder es mala o buena? La respuesta es que no es buena ni mala. Como tantos otros fenómenos que se presentan en la psicología humana, todo depende del modo en que se use.

Sin embargo, al tratarse de una fuerza tan intensa y con tanto poder de influencia sobre las personas, nos conviene tomar conciencia de cuándo está presente y poder sentirnos libres para decidir voluntariamente si deseamos o no seguir sus directrices.

Esta identificación voluntaria puede llegar a ser complicada, ya que en muchos casos, entran en juego elementos irracionales o incluso “éticamente cuestionables” y lo que se produce es un abuso por parte de una persona hacia otra.

Por ejemplo, la manipulación de una persona aprovechando nuestro estatus (edad, posición social, jerarquía laboral, etc.) y siendo plenamente conscientes de su situación o estado de vulnerabilidad, sería un caso evidente de su mal uso o uso delictivo (acoso laboral, abuso sexual, etc.)

Sin embargo, la erótica del poder también puede llegar a convertirse en un interesante juego de seducción donde dos adultos, de mutuo acuerdo y siempre basándose en el máximo respeto, deciden libremente dejarse llevar por su influjo para beneficiarse del juego erótico.

Por ejemplo, una pareja en la que ambos miembros se admiran mutuamente por su profesión o estatus en algún ámbito concreto de sus vidas y esto aumenta su nivel de deseo sexual y excitación en un momento dado, sería un caso de buen uso de esta erótica.

 

 

 

De hecho, la erótica del poder es tan influyente que perdura hasta nuestros días, se adapta y adquiere nuevas formas, hasta conseguir que toda la sociedad conviva día a día con ella como algo no solo completamente normalizado, sino incluso deseable por la intensa motivación, el deseo y las emociones positivas que genera en nosotros.

Por ejemplo, hablemos de los superhéroes y superheroínas (afortunadamente, cada vez con mayor presencia) de ficción de Marvel y DC. Es el caso de lo que yo llamo erótica del superpoder. Y en este caso, -y muy consciente de que habrá quienes no compartan mi opinión-, quiero romper una lanza a favor de no demonizar la industria de superhéroes (cómics, series y cine) ya que, -te guste o no todo lo que mueve-, el hecho es que nos ofrece infinitas posibilidades a hombres y mujeres para aumentar nuestra diversión, entretenimiento, placer, fantasía (tan necesaria en la mujer) e incluso deseo sexual (tan perjudicado muchas veces tanto en hombres como en mujeres).

 

 

Pero no solo eso, este recurso puede ser una magnífica forma de recuperar o reforzar la complicidad sexual a nivel de pareja.

Mensaje para algunas personas: ¿te has planteado alguna vez que esa película que tanto insiste en ver tu pareja, lejos de aburrirte, puede convertirse en una nueva fantasía sexual? ¿Has pensado que el simple hecho de contemplar en la gran pantalla a un actor o actriz que te resulte atractivo/a puede encender, en un momento dado, esa chispa que llevas meses sin sentir y compartirla con tu pareja? ¿Qué tal si pruebas ese nuevo vídeojuego cuyo/a protagonista parece tan sugerente? Y esto es solo lo que puedes encontrar en el umbral de una puerta que tienes la posibilidad de abrir…

 

Chicos y chicas, hombres y mujeres, solteros/as, casados/as, separados/s, divorciados/s… abrir vuestra mente es el primer paso para enriquecer vuestra sexualidad… el segundo paso es atreverse a probar con lo nuevo, lo diferente, lo divertido, siempre que realmente os atraiga: no dejéis de jugar, fantasear y recuperar la ilusión de la sana admiración de vuestros superhéroes y superheroínas, ficticios y reales…

Acerca de

Soy Irene Bedmar, Psicóloga y Sexóloga Clínica. El Diván de Irene facilita tu acceso a la eSexología, el modo más seguro, íntimo y avanzado de mejorar tu salud sexual, psicológica y emocional. Te invito a conocer mi actividad profesional como terapeuta en Qoolife y como blogger profesional.

"Haz de tu inteligencia emocional tu mejor aliada".

2 comentarios

  1. |

    Me ha interesado mucho este artículo donde hablas de la erótica del poder porque permite hacer conscientes juegos de seducción que muchas veces funcionan sin darnos cuenta.
    Creo que muchas personas se dienten atraídas por otras sin saber la causa y todo lo que ayude a conocernos mejor nos hace más libres, conscientes y, en consecuencia, más PODEROSOS.
    Es importante saber que hay personas que usan la seducción de forma consciente para lograr sus objetivos incluso manipulando. Por eso me ha gustado tu artículo que desvela estos juegos y ya entonces, cada cual, decide si jugar o no.

    Gracias Irene por tu blog

    • |

      Muchas gracias, Fernando. Bienvenido a casa. 🙂 Es un auténtico lujo contar con tu visita y tu opinión en el blog de El Diván de Irene. Este blog se enriquece mucho más al contar con el intercambio de opiniones de personas expertas y no expertas, ya que cada punto de vista aporta un matiz diferente.

      Como bien sabes, las relaciones interpersonales son complejas, más cuando entran en juego factores como el que expongo en este artículo. Pienso que es muy necesario que todo el mundo tome conciencia de su existencia, ya que fenómenos como éste, lamentablemente a veces son la antesala al maltrato, la manipulación de las personas, etc.

      El erotismo representa ese otro lado bueno de la erótica del poder, que debería siempre emplearse desde una serie de valores que son muy básicos, pero que muchas veces escasean: respeto, acuerdo, empatía, comunicación sincera, expresión emocional asertiva, etc.

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