Día Mundial del Cerebro

 22 julio, 2018
Publicado por Irene Bedmar

Tu cerebro quiere regalarte felicidad

 

 

Hoy 22 de julio es el Día Mundial del Cerebro -y además, es domingo, día habitual de rumiación cognitiva (= comerse el coco más de la cuenta)-, así que me parece una ocasión perfecta para presentarte algunos de sus aspectos más interesantes, positivos y divertidos.

 

Afortunadamente, todos hemos nacido con un cerebro. Pero desafortunadamente, no siempre somos capaces de hacer que funcione a nuestro favor. ¿Quién no ha tenido alguna vez esa sensación de que, por defecto, parece como si se empeñase en complicarnos la vida?

 

Pues te traigo una buena noticia: el hecho científico es que -aunque sé que hay días en que sientes que sí, como los lunes- la función de nuestro cerebro no es amargaros la existencia, sino todo lo contrario. Nuestro cerebro tiene una cualidad que se llama plasticidad, una capacidad imprescindible para la adaptación y la supervivencia y por la cual, potencialmente, somos capaces de lograr cosas increíbles partiendo de la motivación adecuada. (Aprovecho para homenajear desde aquí a personas increíbles como la nadadora Catalina Corró).

 

Entonces, ¿por qué cuesta tanto sentir que podemos gestionar adecuadamente el funcionamiento de nuestro cerebro para “ser más positivos” y adaptarnos mejor a las demandas de la vida diaria?

 

Pues por una cuestión de falta de entrenamiento. Los hábitos mentales negativos -o estilo cognitivo negativo-, igual que los físicos, pueden llegar a perjudicar nuestra salud muy seriamente si no activamos los circuitos cerebrales que nos permiten sentirnos bien. (Véase el caso de tantos trastornos psicológicos causados por el estrés mantenido durante años).

 

Un ejemplo muy simple: al igual que es mucho más fácil llenar un telediario de malas noticias, es mucho más fácil llenar nuestro cerebro con ideas automáticas -los pensamientos instantáneos, “fáciles”, familiares o de uso más recurrente a los que estamos habituados-. Lo que ocurre es que estas ideas automáticas vienen determinadas en gran medida por aquello que hemos asimilado social y culturalmente a lo largo de nuestra vida.

 

Ahora voy a plantearte un hecho real, seguido de una solución constructiva.

Hoy más que nunca vivimos en lo que yo llamo la era de la comunicación negativa. Y esa negatividad, que va desactivando las “rutas positivas” del cerebro, no solo está en la televisión o en las habladurías de algunas personas del barrio. Procede también de los hábitos y emociones tóxicas que involuntariamente seguimos permitiendo que dominen nuestra vida.

 

La culpa, el miedo, la vergüenza, la inseguridad, la sobreexigencia, la excesiva racionalización, los complejos… están en el “top de las grandes supervillanas” que, por poneros un ejemplo sexual, impiden a muchas mujeres poder experimentar un orgasmo. O, en el caso de muchos hombres, poder tener una erección satisfactoria o tener un mayor control sobre el momento en que desean tener su orgasmo.

 

Otro motivo para felicitar y mimar nuestro cerebro es el hecho de ser el órgano más erógeno de todo nuestro cuerpo. Sí, sí, he dicho el más erógeno. Ya es hora de desengañarse. Obviamente, los genitales cumplen una función vital en nuestra sexualidad, pero te aseguro que serías incapaz de sentir placer -sexual y general- si no fuese por nuestro querido cerebro.

 

terapia sexual

Puedes aprender a aumentar tu capacidad para sentir placer.

 

De hecho, si realizases un entrenamiento sensorial mediante una serie de ejercicios eróticos lograrías intensificar considerablemente tu placer sexual. Y no solo eso, conseguirías también modificar por completo la estructura bioeléctrica de todo tu cuerpo; es decir, despertar una sensibilidad cutánea que potencialmente todos tenemos, pero que generalmente está adormecida por el estrés, la falta de atención corporal o las emociones tóxicas.

 

Ahora que ya dispones de este truquito para mejorar tu bienestar y satisfacción sexual, te propongo dar un paso más.

 

Te propongo hoy algo que sé que puede ayudarte a mejorar en gran medida tu vida.

Te propongo revelarte con todas tus fuerzas contra esa negatividad de la que te hablo.

 

Pero ten claro que esto es algo que solo se puede lograr con concienciación, esfuerzo y práctica diaria. Quienes ya me conocéis, ya sabéis que soy muy crítica con todo lo que suene a remedio fácil y milagroso, especialmente en temas de salud.

 

Si prestas atención, comprobarás que procede de infinidad de fuentes, pero no pasa nada -a riesgo de ser menos leído, este va a ser un artículo anti-posts alarmistas, que de esos ya hay demasiados-.

Cada vez que identifiques esta negatividad, ten en cuenta que no tiene absolutamente ninguna base constructiva y no merece tu atención.

 

Por el contrario, lo que sí es constructivo y te permitirá vivir en paz y progresar interiormente es asimilar que cada ser humano de este planeta tiene un enorme potencial para aprender a superarse. La adaptación y la superación, el desarrollo personal y el crecimiento interior son algo que llevamos en nuestra impronta, pero que dejamos morir involuntariamente al dejarnos influenciar por toda esa negatividad cultural de la que os hablo.

 

Estoy absolutamente convencida de que podrás lograrlo. Y si te cuesta mucho, estaré encantada de poder ayudarte. Un fuerte abrazo a la magnífica comunidad de personas que, como tú, están ilusionadas por mejorar su salud. Gracias por estar ahí.

 

Feliz Día Mundial del Cerebro y feliz sexualidad.

 

 

Acerca de

Soy Irene Bedmar, Psicóloga y Sexóloga Clínica. El Diván de Irene facilita tu acceso a la eSexología, el modo más seguro, íntimo y avanzado de mejorar tu salud sexual, psicológica y emocional. Te invito a conocer mi actividad profesional como terapeuta en Qoolife y como blogger profesional.

"Haz de tu inteligencia emocional tu mejor aliada".

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