Hacia una nueva Terapia Sexual

 15 febrero, 2016
Publicado por Irene Bedmar

 

 

Todos los estudios realizados al respecto lo vienen confirmando desde hace años: cuando hablamos de salud sexual no sólo nos estamos refiriendo a los aspectos puramente orgánicos y fisiológicos de nuestra sexualidad, sino que está sobradamente demostrado que nuestros pensamientos y nuestras emociones influyen directamente en nuestro bienestar y rendimiento sexual.

 

Incluso la Organización Mundial de la Salud reconoce estos aspectos en su propia definición de salud sexual, entendiendo por ella un estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad; la cual no es solamente la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad.

 

Es por ello que desde la Sexología Clínica no sólo no debemos menospreciar el importante papel que las cogniciones (pensamientos, expectativas, creencias) y las emociones (tanto positivas como negativas) desempeñan en nuestra sexualidad, sino que además tenemos la responsabilidad profesional de incluir estos factores como elementos esenciales de la terapia sexual en beneficio de la persona que nos pide ayuda.

 

En consecuencia, cuando hablamos de terapia sexual en realidad nos estamos refiriendo a terapia psicosexual, un método eficaz y consolidado de tratamiento de los problemas sexuales. Todo esto está muy bien. Sin embargo, debemos tener en cuenta que los tiempos van cambiando, y con ellos, la mentalidad de las personas. Esto significa que en ocasiones, los profesionales debemos dar un paso más para adaptarnos a las necesidades reales de la población.

 

Hemos vivido y seguimos viviendo una auténtica revolución tecnológica y una severa crisis económica. Ambos factores han causado un gran impacto en nuestra sociedad actual. Esto nos ha llevado a replantearnos muchas cuestiones relacionadas con nuestro estilo de vida y a reformular conceptos como el de salud, información, economía, subsistencia, calidad de vida, etc.

 

Las personas necesitamos más que nunca poder confiar en los profesionales en cuyas manos ponemos nuestra salud. Pero no sólo eso; como es natural, queremos más y mejor información sobre ella. Y, en cierto modo, también lo queremos del modo más cómodo y rápido posible.

 

¿Esto qué supone? Que los profesionales sanitarios no sólo debemos proporcionar información fiable y de calidad, sino que debemos facilitar el acceso a cualquier información personal sobre la salud del paciente siempre y cuando existan herramientas adecuadas para ello como pueden ser los historiales online (una prometedora herramienta con un gran futuro en internet). Además, es preciso hacer todo esto garantizando la máxima privacidad de datos a la persona que va a ser atendida.

 

En el caso concreto de la Terapia Sexual, un modo eficaz de ofrecer este tipo de servicios es combinar la terapia psicosexual con las herramientas tecnológicas actuales, facilitando el acceso a herramientas online que permitan conocer en detalle el estado de salud sexual y obtener un diagnóstico fiable, así como el acceso a un tratamiento personalizado y adecuado a cada tipo de problema e incluso un pronóstico y seguimiento de la evolución del mismo.

 

Pero no sólo eso. Personalmente, como terapeuta sexual pienso que podemos asignar un papel mucho más activo a las personas a la hora de resolver su problema, siempre bajo la guía de su terapeuta y trabajando en equipo.

 

Un modo de hacerlo es ofrecer (de modo complementario a los ejercicios estandarizados) la posibilidad de realizar ejercicios (físicos y/o escritos) que den rienda suelta a la propia creatividad del paciente, estimulando su implicación, potencial e inteligencia emocional y favoreciendo así la propia motivación por la superación de las dificultades.

 

La Sexología Clínica, además, ha evolucionado de forma que no sólo facilita a las personas el acceso a terapia sexual para el tratamiento de los problemas sexuales tradicionales, sino que actualmente es posible aumentar el nivel de satisfacción sexual aprendiendo una serie de pautas sencillas mediante el asoramiento sexológico profesional online. En términos más sencillos: ya es posible convertirse en un/a experto/a en sexualidad desde casa.

 

En cualquier caso, hay algo obvio: la revolución de la eSalud ha llegado para quedarse y ofrecernos su mejor cara. ¿Estás dispuesto/a abrir tu mente para beneficiarte de ello?

 

Acerca de

Soy Irene Bedmar, Psicóloga y Sexóloga Clínica. El Diván de Irene facilita tu acceso a la eSexología, el modo más seguro, íntimo y avanzado de mejorar tu salud sexual, psicológica y emocional. Te invito a conocer mi actividad profesional como terapeuta en Qoolife y como blogger profesional.

"Haz de tu inteligencia emocional tu mejor aliada".